Aunque ya era inevitable que el oro alcanzara los 3.000 dólares por onza, lo cierto es que el metal dorado continúa registrando máximos históricos mientras que, al mismo tiempo, experimenta subidas y bajadas incontrolables.
El martes 1 de abril, el precio del oro rozaba los 3.150 dólares por onza alcanzando nuevos máximos históricos, concretamente el primero, a las 6.11 horas (4.11 GMT), cuando se situó en los 3.147,97 dólares, y el segundo, poco después, a las 7.37 horas (5,37 GMT), en los 3.149 dólares. A las 11.30 horas, el metal amarillo se alejaba del récord al situarse en los 3.132,97 dólares. Según datos, este no registraba una subida tan fuerte en un primer trimestre del año desde 1974, cuando se anotó una revalorización del 57,81%.
El pasado 14 de marzo, el oro ya había conquistado una cifra totalmente histórica, alcanzando los 3.000 dólares por onza, subiendo así un 12,7% en lo que va de 2025. Desde el inicio de 2024 hasta ese momento, el precio de la onza de oro subía un 45,8%.
Se espera que el miércoles 2 de abril Donald Trump anuncie nuevos aranceles recíprocos sobre distintos productos y países, lo que podría desencadenar una guerra comercial a escala global y motivar, al mismo tiempo, estos precios en el metal dorado. Además, las tensiones en el Medio Oriente, los conflictos en Europa y la inestabilidad en otras regiones continúan incrementando la demanda de activos de refugio.
¿Cómo puede el sector joyero estar preparado? Otras alternativas y nuevas oportunidades