Aunque solemos hablar del “mercado de la joyería y las piedras preciosas” como un todo, la realidad es mucho más compleja: este universo engloba múltiples nichos, cada uno con sus propias reglas, códigos y sistemas de valor. Y dentro de ellos, pocos resultan tan fascinantes —y tan exclusivos— como el mercado de los diamantes de color.
Desde hace varias temporadas, estas gemas han ido ganando protagonismo, posicionándose como una alternativa sofisticada a las piedras preciosas tradicionales y consolidándose como una categoría con identidad propia. Un fenómeno que GemGenève, feria reconocida por su mirada experta sobre el mercado internacional, pone en valor en su próxima edición de 2026.
“Dar visibilidad a estos mundos tan especializados es una parte esencial de lo que hacemos en GemGenève. Aunque parezcan complejos, basta un poco de información para comprender su valor real“, explica Nadège Totah, coorganizador del evento.

Un mercado en crecimiento
Aunque los diamantes incoloros continúan siendo la piedra preciosa más vendida y deseada, el auge imparable de los diamantes de color demuestra que su atractivo está creciendo de forma notable. Y los números lo confirman. En la última década, el mercado ha sido sacudido por resultados de subastas extraordinarios:
- 71,2 millones de dólares por el Pink Star
- 57,5 millones de dólares por el Oppenheimer Blue
- 14,5 millones de francos suizos por el Graff Vivid Yellow
Estas cifras evidencian que el segmento no solo es sólido, sino también altamente dinámico, respaldado por una demanda constante y una percepción creciente de exclusividad.
El nuevo símbolo de rareza
Hoy, los diamantes de color se han convertido en un objeto de deseo para una nueva generación de coleccionistas e inversores que buscan algo más que brillo: buscan rareza auténtica, procedencia natural y tonalidades capaces de contar historias.
Para Mike Akiki, CEO de Antwerp Cut, los diamantes de color no son simplemente una categoría dentro del diamante, sino una disciplina en sí misma: “No los tratamos como un producto más. Aquí la precisión importa más que la rapidez, la experiencia más que la escala y la consistencia es la máxima expresión del lujo”.
Además, los diamantes de color han seducido al mundo durante siglos. Desde el mítico French Blue —convertido más tarde en el legendario Hope Diamond del Smithsonian— hasta el Dresden Green o el famoso Tiffany Diamond, su magnetismo ha estado siempre ligado a un factor clave: su excepcional escasez.

Su color se debe a anomalías naturales provocadas por elementos como el boro o el nitrógeno, o por fenómenos como irradiación natural o deformaciones del cristal. Hoy estas características son altamente valoradas por gemólogos y por inversores, que ven en estos diamantes una mezcla irrepetible de ciencia, arte y naturaleza.
Esta rareza convierte a los diamantes de color en un valor refugio dentro del lujo. Según Mike Akiki, su comportamiento en el mercado demuestra una capacidad excepcional para mantener valor incluso cuando otras clases de activos atraviesan dificultades. En otras palabras: no son solo joyas extraordinarias, también se perciben como activos estables.
Uno de los nombres más sólidos del sector es House of Gems 1986, firma especializada en diamantes de color “intense” y “vivid”, una categoría aún más rara: apenas 1 de cada 25.000 diamantes. Su director general, Kunal Sheth, lo resume con claridad: “Su poder de fascinación está en la rareza: solo uno de cada diez mil diamantes extraídos es de color”.
Sobre el mercado, explica que la demanda se mantiene alta para piedras excepcionales, aunque las preferencias varían los amarillos son los más comercializados, los rosas y azules son los favoritos en subastas y entre grandes coleccionistas, los coleccionistas más especializados se inclinan por tonos púrpura y rojo y la tendencia suele premiar los colores puros, sin modificadores secundarios.
El mundo de los diamantes de color va más allá, y el corte también juega un papel fundamental. A pesar de que el segmento está en auge, son pocos los profesionales capaces de operar realmente en él. La razón es clara: cortar o recortar un diamante de color implica un proceso extremadamente delicado, donde una decisión errónea puede hacer perder parte —o todo— su valor.
La dificultad técnica es tan alta que hace imposible cualquier producción masiva. Por eso, los diamantes de color seguirán siendo siempre un producto de lujo por definición: único, irrepetible y artesanal.

El auge de los diamantes rosas tras el cierre de Argyle
Uno de los grandes focos del mercado actual está en los diamantes rosas. Desde el cierre de la mina Argyle (Australia) en 2020, el interés se ha desplazado hacia nuevas procedencias, especialmente la mina Kao, situada en Lesotho, que fue el origen de uno de los diamantes en bruto rosas más impresionantes jamás encontrados: una piedra de 108,39 quilates.

AMC adquirió y talló este descubrimiento extraordinario, dando lugar a la Kao Legend Collection, una serie de siete diamantes rosados con tonalidades que van desde Fancy Intense Purplish Pink hasta Faint Pink. La piedra central, Kao Legend, supera los 20 quilates y ha sido clasificada por el GIA como Fancy Intense Purplish Pink.
La firma AMC, reconocida distribuidora de diamantes de Amberes, presentará en GemGenève una selección de diamantes de color provenientes de Botswana, Canadá, Sudáfrica y Angola. Pero las piezas más esperadas serán las de color rosa, actualmente entre las más deseadas del mercado. Según Julie Maldonado, directora europea de ventas y sostenibilidad en AMC, el origen importa más que nunca, ya que cada zona produce tonalidades distintas.
GemGenève 2026: una feria con presencia destacada de diamantes de color
La décima edición de GemGenève, que se celebrará del 7 al 10 de mayo de 2026, reunirá a 202 expositores, y más de 50 de ellos ofrecerán diamantes de color, casi un tercio de los participantes.
Sin embargo, solo nueve especialistas han sido seleccionados por la organización como los verdaderos referentes del segmento, asegurando las piezas de mayor calidad para compradores exigentes que buscan piedras únicas.

