Teniendo en cuenta que las mujeres continuan experimentando en el universo relojero aumentando su interés por esta industria y siendo exigentes a partes iguales, Longines comienza la nueva temporada escribiendo un nuevo capítulo en la excelencia relojera femenina. PrimaLuna presenta un nuevo diseño, totalmente replanteado para darle vida a la filosofía de la marca: la verdadera elegancia evoluciona manteniendo unos fundamentos atemporales.
Longines ha forjado durante más de un siglo la expresión intuitiva de lo que supone la elegancia femenina, mediante la creación de relojes con los que celebrar la sofisticación y elegancia de las mujeres de todo el mundo. Esta experiencia en relojería femenina (desde los modelos engastados en gemas de principios del s. XX a las funciones que completan muchos de los relojes de la marca) ha consagrado al relojero suizo como autoridad en relojes para mujer.
La nueva colección PrimaLuna representa el compromiso de Longines con esa mujer que valora la elegancia del diseño, además de la precisión de la excelencia mecánica suiza. Su transformación visual empieza por su caja de 34mm reimaginada, en la que las superficies sutilmente abombadas consiguen un juego de luces y sombras con el que reforzar la elegancia femenina del reloj. La propia corona se convierte en poesía: su forma parecida a una burbuja recuerda a la luna llena. Unos grabados de medias lunas rodean su superficie para crear una conexión tangible con la complicación que incluye. Cada modelo de la caja mantiene las proporciones refinadas de la colección al tiempo que ofrecen distintas formas de expresar el lujo.


La versatilidad se eleva con tres versiones diferentes de esfera: la clásica plateada con efecto rayos de sol y números romanos pintados en azul o negro; la esfera nácar blanco adornada con índices de diamantes y la cúspide de la elegancia que se alcanza con la esfera nácar azul celeste, con 14 índices de diamante sobre un color de fondo nuevo y único. Los 48 zafiros del bisel con su degradado sutil en tonos celestes complementan esta esfera extraordinaria para crear una celebración en armonía de color y luz.

Precisión en movimiento
Por primera vez en la historia de PrimaLuna, la función automática de fase lunar incluye una presentación de fecha muy práctica, alimentada por el calibre automático exclusivo de Longines L899.5 con espiral de silicio. Esta excelencia técnica se extiende a un rendimiento excepcional, ya que el movimiento logra una reserva de marcha impresionante de 72 horas con lo que garantizar un mantenimiento de la hora coherente durante largos periodos alejado de la muñeca. Cada reloj PrimaLuna, estanco hasta 3 bar (30 metros), ofrece la fiabilidad de la artesanía relojera suiza dentro de las proporciones delicadas que definen la elegancia femenina. La tecnología con espiral de silicio mejora la precisión y logra una resistencia superior a los campos magnéticos y a los cambios de temperatura, con lo que se garantiza una precisión duradera.