PDPAOLA da un paso decisivo en su evolución creativa con el lanzamiento de Maggie, su nueva colección de Alta Joyería. Una propuesta que combina innovación, simbolismo y diseño para redefinir el papel de la joya en el lujo actual.
Maggie nace bajo el concepto creativo Holding the Moment, que evoca a una mujer que vive en plenitud, con serenidad y una nueva interpretación de la pureza. En este contexto, las joyas no están pensadas únicamente para ocasiones especiales, sino para acompañar estados del alma.
En el centro de esta se encuentra un motivo distintivo: una flor de cuatro pétalos que no solo actúa como elemento estético, sino como un auténtico lenguaje de diseño. Cada pétalo encierra un significado —comienzo, transformación, afirmación y permanencia—, construyendo una narrativa que conecta con la idea de evolución personal. La flor deja de ser un simple recurso decorativo para convertirse en un símbolo emocional y duradero dentro del universo de la marca.
La colección está elaborada en oro blanco de 18 quilates con baño de rodio y diamantes de laboratorio, reflejando un enfoque contemporáneo que combina lujo y sostenibilidad. Aunque la verdadera innovación está en la ligereza: piezas con presencia y carácter que se sienten naturales y fáciles de llevar. El trabajo del oro permite mantener el volumen sin añadir peso, logrando piezas ligeras que se adaptan de forma natural al cuerpo y, en el corazón de cada flor, un diamante central ligeramente elevado genera un efecto flotante y luminoso, uno de los detalles más característicos de la Alta Joyería de PDPAOLA.

Maggie se mueve en un equilibrio constante entre lo monumental y lo diario. Son piezas pensadas tanto para momentos especiales como para acompañar el día a día, manteniendo siempre una estética refinada y contemporánea. Una dualidad que responde a una nueva forma de entender el lujo: menos rígido, más personal y conectado con la experiencia individual.
Con esta colección, PDPAOLA consolida su madurez dentro del panorama de la joyería de alta gama. Maggie no solo representa una evolución estética, sino también una declaración de intenciones: crear joyas con identidad propia, pensadas para perdurar.


