La compañía minera Lucara Diamond Corp. ha anunciado el hallazgo de un extraordinario diamante azul de 36,92 quilates en su mina de Karowe, situada en Botsuana, uno de los yacimientos más relevantes del mundo en la producción de gemas de gran tamaño y calidad.
El diamante ha sido clasificado como un ejemplar Tipo IIb, una categoría extremadamente rara que incluye algunas de las piedras más valiosas y codiciadas del mercado. Este tipo de diamantes se caracteriza por su tonalidad azul natural, resultado de la presencia de boro en su estructura, y por su excepcional pureza.
La piedra fue recuperada mediante tecnología de transmisión por rayos X en la mina de Karowe, propiedad al 100% de la compañía. Curiosamente, el descubrimiento no procede de extracción directa reciente, sino de material almacenado en superficie (stockpile), lo que pone de relieve el valor aún presente en estos recursos.
Según explicó William Lamb, presidente y consejero delegado de la compañía, este hallazgo “refuerza una vez más la naturaleza excepcional de este activo“, subrayando además el papel clave que siguen desempeñando los materiales almacenados como fuente de producción continua.
Los diamantes azules se encuentran entre las gemas más raras y valiosas del planeta. Su escasez, combinada con su intensidad cromática y su pureza, los convierte en piezas altamente demandadas en el mercado de alta joyería y subastas. Ejemplares de este tipo han alcanzado cifras récord en los últimos años, consolidando su posición como uno de los activos más exclusivos dentro del universo de las gemas.
Además, el uso de tecnologías avanzadas, como los sistemas de detección por rayos X empleados en Karowe, ha permitido mejorar significativamente la recuperación de diamantes de alto valor, minimizando el riesgo de dañar piedras excepcionales durante el proceso de extracción.
Un año marcado por grandes hallazgos
El descubrimiento del diamante azul no ha sido un caso aislado. En lo que va de año, la compañía ha recuperado cinco diamantes de más de 100 quilates, todos ellos procedentes del procesamiento de material acumulado, lo que confirma la riqueza y el potencial sostenido de la mina.
La mina de Karowe es conocida por producir algunas de las piedras más espectaculares del mundo, incluyendo diamantes de gran tamaño y características excepcionales que atraen el interés de coleccionistas y casas de subastas internacionales.
Este hallazgo vuelve a situar a Lucara en el foco del sector, destacando no solo por la calidad de sus descubrimientos, sino también por su capacidad para maximizar el valor de sus recursos a través de la innovación tecnológica.

