Como una de las tendencias más vista en la última edición de JCK Las Vegas, el brazalete rígido ha llegado para quedarse y volverá a vivir un gran momento en esta época estival. Ya hicieron su come back en temporadas pasadas en su versión más boho para después volver a considerarse una pieza versátil y elegante que volveríamos a lucir en cualquier momento del día, rescatando iconos del universo joyeros. Ahora, esta joya vuelve para llevarse a través de un layering con mucha personalidad.
Mientras la estética boho sigue presente y desde su regreso, vive cada verano como si fuera la primera vez, un estilo más elegante se cuela entre las joyas más deseadas de este verano. Aunque es una tendencia ya conocida, esta época estival lo que cambia es el manual de uso, apostando por llevar diferentes brazaletes apilados en una misma muñeca o colocándolos a mitad del brazo. La idea de mezclar diferentes estilos, texturas o tamaños deja de ser un problema para dar paso a una estética con carácter y muy personal, volviendo a demostrar que este año la joyería es parte de nuestra identidad y no un mero complemento.
Incluso la mezcla de materiales es protagonista esta temporada, desde metales como piedras de colores u otros materiales como la madera. El objetivo es aportar carácter a un estilismo cómodo y propio de los días más calurosos del año, dejando que sean las joyas las auténticas protagonistas.
Sea como sea, los bangles o brazaletes rígidos vuelven a ser la joya de la temporada.





