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Un año que rinde homenaje a un diseño que hizo historia, el TAG Heuer Monaco

El TAG Heuer Monaco fue el primer reloj de pulsera cronógrafo cuadrado y resistente al agua; era diferente a cualquier otro reloj de la época y siempre ha dejado huella a lo largo de us historia

TAG Heuer, la marca relojera suiza de lujo presenta en Watches & Wonders 2026 una nueva expresión de su saber hacer a través del TAG Heuer Monaco, uno de los modelos más icónicos e históricos de la Maison. Desde su irrupción en 1969 y con su inconfundible caja cuadrada, el TAG Heuer Monaco encarna la audacia creativa de la casa, su legado y maestría con piezas que combinan inspiración, diseño y alta precisión. Fruto de esta visión, este año se presentan el nuevo TAG Heuer Monaco Chronograph, en tres colores, y el TAG Heuer Monaco Evergraph, disponible en dos versiones y dotado de una complicación especialmente técnica y precisa, reflejo del compromiso de TAG Heuer con la excelencia y la relojería de vanguardia. 

Pocos relojes han conseguido alterar el rumbo de la relojería como lo hizo el TAG Heuer Monaco. Nacido en plena revolución técnica a finales de los años 60, este modelo no solo rompió con los códigos estéticos de su época, sino que también marcó un antes y un después en la historia del cronógrafo automático. El TAG Heuer Monaco fue el primer reloj de pulsera cronógrafo cuadrado y resistente al agua; era diferente a cualquier otro reloj de la época y siempre ha dejado huella a lo largo de us historia. Hoy, TAG Heuer reinterpreta su icónico diseño cuadrado con una caja de nueva factura: inspirándose  en la referencia original 1133, lanzada hace más de 50 años, esta nueva generación mejora la forma característica del TAG Heuer Monaco, con líneas dinámicas que ofrecen  una ergonomía mejorada y refuerzan su carácter contemporáneo.

El origen de una revolución

A mediados de la década de 1960, la relojería vivía un cambio de paradigma. Los relojes de cuerda manual comenzaban a quedar atrás, dando paso a los movimientos automáticos, capaces de alimentarse con el simple movimiento de la muñeca.

Sin embargo, existía un reto: aún no se había desarrollado un cronógrafo automático. Para afrontarlo, Heuer se unió a varios socios de la industria en el llamado Proyecto 99, cuyo objetivo era crear el primer calibre de estas características.

El resultado fue el legendario Calibre 11, presentado el 3 de marzo de 1969. Una solución técnica innovadora que combinaba un microrrotor de Buren con un módulo cronógrafo de Dubois-Depraz, y que introdujo una característica inesperada: la corona situada en el lado izquierdo de la caja, un rasgo que se convertiría en sello distintivo del Monaco.

Para albergar un movimiento revolucionario hacía falta un reloj igualmente audaz. Así nació el Monaco, junto a las colecciones Autavia y Carrera, también adaptadas al nuevo calibre. El Monaco destacó desde el primer momento por su diseño.

Tras una producción inicial de apenas cinco años, el Monaco fue relanzado en 1997, momento en el que el mercado comenzó a valorar plenamente su carácter innovador. Sin embargo, aquella reinterpretación conservaba solo algunos rasgos del original. Por ello, TAG Heuer ha decidido volver ahora a la esencia del modelo de referencia 1133 para redefinirlo desde sus raíces.

El nuevo Monaco mantiene su identidad, pero introduce importantes mejoras en diseño y ergonomía: una caja de 39 mm en titanio grado 5, cristal de zafiro más cuadrado, bordes más definidos y arquitectura refinada y un fondo de caja ergonómico inspirado en el modelo original. El resultado es un reloj más equilibrado, cómodo y contemporáneo, sin perder su carácter icónico.

En su interior late el nuevo calibre TH20-11, desarrollado por la propia marca. Basado en el movimiento TH20-00, este mecanismo incorpora 80 horas de reserva de marcha, alta precisión y fiabilidad y una resistencia mejorada.

El diseño adopta una configuración bicompax, con subesferas a las tres y nueve, y ventana de fecha a las seis, en homenaje directo al histórico Calibre 11. La emblemática corona a la izquierda sigue presente, reafirmando su legado.

La esfera también ha sido objeto de un profundo rediseño. Tipografía, proporciones y acabados han sido cuidadosamente estudiados para mejorar la legibilidad sin comprometer la estética. Las subesferas contrastadas y la combinación de texturas aportan profundidad, mientras que el conjunto mantiene la identidad visual del Monaco con una ejecución más sofisticada.

Tres versiones, un mismo espíritu. Azul icónico, inspirado en el modelo que lució Steve McQueen en la película Le Mans; Verde oscuro, reinterpretación del clásico British Racing Green y Negro con caja bicolor en titanio y oro rosa de 18 quilates, la opción más elegante.

La colección se completa con el TAG HEUER MONACO EVERGRAPH.  Este reloj encarna a la perfección el savoir-faire de la Maison, gracias a su arquitectura mecánica totalmente nueva. Dotado de un mecanismo de cronógrafo único, construido con componentes flexibles y desarrollado íntegramente por el TAG Heuer LAB, el TAG Heuer Monaco Evergraph garantiza resistencia magnética y precisión. Presentado en dos versiones distintas: una en titanio con detalles en azul y otra en titanio con recubrimiento DLC negro y detalles en rojo, que recuerda al espíritu de competición de TAG Heuer. Todo un lujo para la muñeca.

Beatriz Badás
Beatriz Badás
Periodista
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