Con un consumidor de joyería cada vez más exigente que encuentra en este sector la pieza perfecta para expresar identidad a través de la diferenciación, los fancy diamonds se consolidaron este año como una categoría propia, experimentando un crecimiento destacable que continúa explorando nuevos escenarios. Y es que, mientras los diamantes incoloros siguen siendo la piedra preciosa más vendida y deseada, los diamantes de color no dejan de demostrar que su atractivo, relacionado con una rareza auténtica, siguen generando deseo.
Desde el universo nupcial, en el que una nueva generación de novias apuesta cada vez más por joyas con color, hasta una pieza especial y única. Los fancy diamonds se han convertido en un sello de personalidad e identidad propia, apostando por la rareza y la exclusividad como valores únicos. Aunque esta temporada los desert diamonds se consolidaron como favoritos y los diamantes amarillos siempre nos conquistan, el color fancy vivid de pink es el que más está aumentando su deseo.
Según los datos de la Fancy Color Research Foundation (FCRF), el mercado de los diamantes de color mantuvo una evolución relativamente estable durante el tercer trimestre de 2026, aunque con ligeros ajustes a la baja. Los precios descendieron un 0,5% respecto al mismo periodo del año anterior y un 0,1% en comparación con el segundo trimestre.
La evolución confirma que este segmento presenta una dinámica propia dentro de un mercado diamantífero que continúa buscando su equilibrio. Sin embargo, la estabilidad del índice general esconde diferencias entre categorías: el tamaño, la tonalidad y, especialmente, la intensidad del color siguen siendo factores determinantes en la evolución de los precios.
En este escenario, los diamantes rosas fueron los únicos que registraron una evolución favorable durante el trimestre. Sus precios aumentaron un 0,1% entre julio y septiembre, encadenando así su segundo trimestre consecutivo de crecimiento. El mejor comportamiento correspondió a las piedras de color fancy vivid pink de 1,5 quilates, cuyos precios avanzaron un 2,2%, el incremento más destacado de todo el periodo. También sobresalieron los diamantes rosas de un quilate con intensidad fancy vivid, que registraron una subida del 1,6%.
Una tendencia que refuerza el atractivo de los diamantes rosas de color intenso, especialmente en determinados tamaños comerciales, dentro de un mercado en el que la rareza y la calidad cromática continúan siendo elementos esenciales para la valoración.

Respecto a otros colores, los diamantes azules registraron un descenso del 0,6% interanual. No obstante, el comportamiento varió en función de sus características. Los ejemplares fancy blue de un quilate subieron un 1,4%, mientras que los de 1,5 quilates retrocedieron un 1,8%. Por su parte, los diamantes fancy intense blue de un quilate bajaron un 1,7%.
En el caso de los amarillos, los precios disminuyeron un 0,4% en el trimestre y un 0,9% respecto al mismo periodo de 2025. También aquí se observaron diferencias entre categorías: los diamantes fancy intense yellow de tres quilates avanzaron un 1,3%, mientras que las piedras de ocho quilates de la misma intensidad perdieron un 2,3%. Los ejemplares amarillos fancy vivid de diez quilates retrocedieron un 2,2%, y los de ocho quilates lo hicieron un 1,8%. La evolución apunta a una mayor resistencia de determinadas piedras de tamaño intermedio frente a los ejemplares de mayor peso.
La intensidad del color gana protagonismo
Uno de los aspectos destacados por la FCRF es la preferencia de los compradores por las tonalidades más intensas. De hecho, la categoría fancy vivid fue la única graduación de intensidad que registró un incremento global durante el trimestre.
En paralelo, los diamantes de entre uno y 1,5 quilates mostraron un comportamiento más sólido que las piedras de ocho quilates o más, cuyos precios experimentaron ligeras caídas.
Esta diferencia pone de manifiesto que el mercado no evoluciona de manera homogénea y que la demanda se concentra en características concretas. Por ello, para el comercio especializado y atendiendo a los deseos de los consumidores, la selección de piedras atendiendo a la intensidad cromática, el tamaño y la calidad individual resulta especialmente relevante en un contexto de ajustes moderados.
Además, a pesar de las variaciones recientes, la evolución a largo plazo de los diamantes de color continúa mostrando una apreciación significativa. Desde que la FCRF comenzó a recopilar datos en 2005, los precios de los diamantes rosas han aumentado un 390%, los azules un 239% y los amarillos un 46%.
En definitiva, el tercer trimestre confirma que los diamantes de color mantienen una trayectoria más estable de lo que podría sugerir el retroceso del índice general. El comportamiento positivo de los rosas y la resistencia de determinadas categorías de alta intensidad apuntan a un mercado selectivo, en el que la singularidad de cada piedra sigue siendo un factor decisivo.

