La edición 2026 de Watches and Wonders Geneva ha cerrado con resultados excepcionales, confirmando su posición como uno de los grandes referentes culturales y comerciales del sector. Con cifras récord de participación, una asistencia sin precedentes y una proyección internacional en constante crecimiento, el evento refuerza más que nunca el papel de Ginebra como epicentro global de la relojería.
El salón ha alcanzado nuevos hitos con cerca de 60.000 visitantes únicos (+9%), más de 25.000 entradas vendidas durante las jornadas abiertas al público (+9%), 1.750 periodistas (+9%) y 6.000 retailers internacionales. A ello se suman más de 10.000 personas que participaron en las actividades repartidas por el centro de la ciudad a lo largo de la semana. La demanda fue tal que numerosas presentaciones, visitas guiadas y experiencias organizadas por las marcas agotaron sus plazas incluso antes de la inauguración oficial. Destaca especialmente la fuerte presencia de nuevas generaciones, reflejo del creciente interés por una relojería más accesible, emocional y conectada con el público.
Más allá de su dimensión expositiva, el salón se ha consolidado como una auténtica plataforma cultural donde convergen innovación, emoción y transmisión. Tal y como señala Cyrille Vigneron, presidente de la fundación del evento: “La relojería puede ser exclusiva sin ser excluyente, atractiva sin ser banal“.
La edición 2026 reunió a lo más destacado de la industria: marcas, distribuidores, medios y clientes de todo el mundo, en torno a lanzamientos clave, piezas excepcionales y estrenos mundiales. La presencia de figuras internacionales como Roger Federer, Patrick Dempsey o Jannik Sinner, junto con una amplia cobertura mediática, contribuyó a amplificar el alcance del evento hasta casi 900 millones de personas (+29%) a través del hashtag #watchesandwonders2026.
El salón destacó también por su enfoque experiencial, con espacios dedicados a la innovación y demostraciones artesanales en vivo. La dimensión educativa cobró especial relevancia, con iniciativas orientadas a familias y jóvenes, como el área Tic Tac o los talleres del Watchmaking Village, que acercaron la relojería a nuevos públicos de forma didáctica e interactiva.
En cuanto a tendencias, las nuevas creaciones pusieron en valor los pilares clásicos del sector: relojes de dos y tres agujas, diseños ultrafinos, movimientos esqueletizados, inspiración vintage y tamaños más compactos. La neutralidad de género se consolida como norma, mientras que el color emerge como elemento diferenciador clave. A nivel técnico, dominaron complicaciones como los cronógrafos y calendarios perpetuos, sin olvidar el eterno atractivo del tourbillon. En materiales, el titanio, el acero y la cerámica se posicionan como referencias indiscutibles.
La edición 2026 marcó además un punto de inflexión al extenderse por toda la ciudad. La programación del Montreux Jazz Club, completamente agotada cada noche, reunió a más de 5.000 asistentes y dio visibilidad a talentos emergentes como Vendredi sur Mer o el grupo Tukan. Boutiques, espacios efímeros y una atmósfera festiva convirtieron Ginebra en un auténtico escenario vivo de la relojería durante toda la semana.
Con una energía renovada y un impacto global en crecimiento, Watches and Wonders mira ya hacia su próxima edición en la primavera de 2027, consolidando su papel como punto de encuentro imprescindible para la industria y como escaparate del futuro de la relojería.

