La relación entre joyería, arte y espectáculo encuentra una nueva expresión en el Museo del Gioiello de Vicenza. Desde el 9 de junio y hasta el próximo 30 de septiembre, la institución italiana presenta la exposición temporal Divas y joyas en escena. Corbella para Renata Tebaldi, Maria Callas y las cantantes de ópera, una muestra que pone en valor el papel de la joyería escénica como elemento fundamental en la construcción visual y narrativa de algunos de los grandes títulos de la historia de la ópera.
Comisariada por la profesora Paola Venturelli, la exposición reúne una cuidada selección de coronas, tiaras, collares, tocados y ornamentos teatrales procedentes de los archivos de Corbella, la histórica firma milanesa fundada en 1865 y considerada durante más de un siglo como la principal referencia italiana en la fabricación de joyería y accesorios para teatro y ópera.
La muestra supone además una oportunidad única para redescubrir una disciplina a menudo eclipsada por la joyería tradicional: la joyería escénica. Realizadas en metal dorado, filigrana, pasta de vidrio, pedrería y otros materiales cuidadosamente trabajados, estas piezas fueron concebidas para interactuar con la luz, el movimiento y la escenografía, convirtiéndose en elementos imprescindibles para la construcción de personajes y la creación de atmósferas sobre el escenario.
Un recorrido por la edad de oro de la ópera
La exposición reúne piezas vinculadas a algunas de las voces más legendarias del siglo XX, entre ellas Rosetta Pampanini, Margherita Carosio, Maria Caniglia, Giulietta Simionato, Renata Tebaldi y la inolvidable Maria Callas. Entre los objetos más destacados se encuentra un collar policromado de inspiración egipcia asociado a Callas, una refinada tiara creada para la ópera Fedora de Umberto Giordano, un espectacular tocado diseñado para el personaje de Leila en Los pescadores de perlas, así como diversos adornos utilizados en producciones históricas de Madama Butterfly.
Especial protagonismo adquiere la celebración del centenario de Turandot, la obra maestra de Giacomo Puccini estrenada en el Teatro alla Scala el 25 de abril de 1926. Para conmemorar esta efeméride, la exposición exhibe una de las piezas más emblemáticas de la colección: la corona utilizada por la soprano Rosa Raisa durante el estreno original de la ópera. Decorada con delicados elementos en tremblant, la pieza se ha convertido en uno de los símbolos visuales más reconocibles de la historia de la lírica.
Según explica la comisaria Paola Venturelli, la joyería teatral debe entenderse como mucho más que un simple adorno: “La joya escénica es un elemento narrativo que acompaña al intérprete, potencia su presencia sobre el escenario y contribuye a definir la identidad del personaje. Aunque no esté realizada con materiales preciosos, posee un extraordinario valor expresivo y escenográfico”.


Corbella, una firma esencial para los grandes teatros internacionales
La historia de Corbella está íntimamente ligada a la evolución de la ópera europea durante los siglos XIX y XX. Desde su fundación y hasta el cierre de la compañía en 2013, la firma fue proveedora oficial de joyería, armas y accesorios escénicos del Teatro alla Scala de Milán.
Su prestigio la llevó a colaborar también con algunas de las instituciones culturales más importantes del mundo, entre ellas el Teatro La Fenice de Venecia, el Teatro Costanzi de Roma, el Teatro San Carlo de Nápoles, el Teatro Regio de Turín, el Teatro Colón de Buenos Aires, la Ópera de Barcelona o la Ópera de Londres.
Muchas de sus creaciones eran adquiridas por las propias cantantes, que las incorporaban a sus giras internacionales y las utilizaban en diferentes escenarios. La firma mantuvo además una estrecha colaboración con el célebre figurinista Caramba, quien ejerció como director artístico de La Scala durante la época de Arturo Toscanini.
Para Angelica Corbella, descendiente de la histórica dinastía joyera, la exposición representa un reconocimiento a una tradición artesanal única: “Las joyas expuestas reflejan el esplendor de una época en la que el trabajo de Corbella alcanzó su máxima expresión artística. Son piezas que conservan intacta la fascinación que cautivó a grandes intérpretes como Pampanini, Tebaldi o Callas”.
Con esta nueva exposición, Vicenza vuelve a reafirmar su papel como una de las grandes capitales internacionales de la cultura joyera, reivindicando una faceta menos conocida del sector: aquella que, desde los escenarios de los principales teatros del mundo, contribuyó a construir algunos de los iconos más inolvidables de la historia de la ópera.

